I OWE YOU A TOUCH قبل الظهر SINOPSIS Tras una tragedia personal, el adolescente Seif se propone purificarse, sólo para descubrir que el camino hacia el agua no es nada sencillo. RESEÑA Hay que aclarar algo desde el principio. Este no es un cortometraje sobre masturbación, aunque sea lo primero que el espectador piensa cuando termina. La incomodidad que genera I Owe You a Touch no viene del acto en sí, sino de todo lo que tal acto revela sobre cómo un joven sobrevive meses viendo morir a su padre. Las fantasías, dice Marwan El-Shafie, su brillante director, son una forma de robarle momentos al mundo cuando el mundo se vuelve insoportable. Qué bella metáfora. Y el mundo de Seif, nuestro protagonista, antes de que su padre muriera, ya era insoportable: una rutina opaca, una casa enferma y triste, una adolescencia suspendida en el limbo de alguien que cuida, pero a quien nadie cuida. La masturbación, dicho esto, es lo menos importante de la historia. Paradójicamente, es apenas ...